DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS (18 de mayo)
Rescatamos el pasado para dar aliento al presente. Recuperamos fotografía antigua y las cosas que nos apasionan.
lunes, 16 de mayo de 2016
EL MUSEO PROVINCIAL DE SEGOVIA EN BLANCO Y NEGRO
Las fotografías de esta
entrada son del fotógrafo Tirso Unturbe, cuyo archivo se encuentra depositado
en la Filmoteca Regional de Castilla y León y pertenecen a Berta Unturbe. Su
difusión tiene objetivos culturales, no económicos. El número del periódico La
Tierra de Segovia pertenece al archivo de Alfonso Ceballos-Escalera, marqués de
la Floresta. Agradecemos la colaboración de Santiago Martínez Caballero, actual
director del Museo de Segovia.
El
proyecto Arqueología de Imágenes se suma al Día Internacional de los Museos con
una entrada que rescata un artículo publicado en La Tierra de Segovia el jueves
17 de marzo de 1921 (año III, nº 533), que incluye una entrevista con su
director, en aquél tiempo el poeta José Rodao. Ilustran el artículo diversas
fotografías de Tirso Unturbe, redactor gráfico del
periódico.
Presentamos
las fotografías que tomó Tirso Unturbe de las piezas depositadas en el Museo.
Y
empezamos con el texto, que a modo de colaboración, ha escrito Santiago
Martínez Caballero para completar esta entrada. Desde aquí le agradecemos su
colaboración y animamos a nuestros lectores a conocer más en profundidad el
Museo de Segovia y sus actividades.
El Museo de Segovia
El Museo de Segovia abre sus puertas a partir de 1842, bajo la tutela de
la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, para conservar
las colecciones de objetos de arte procedentes de la Desamortización. En este
momento tiene su sede en el Palacio episcopal de Segovia. Pero a lo largo de su
historia cambiará de sede, y aparecerá con diversos nombres: Museo de Pinturas,
Museo de Bellas Artes, Museo Provincial y, el actual, Museo de Segovia.
Ya en 1845 el Museo se traslada a
San Facundo y desde la segunda mitad del mismo s. XIX, las colecciones del
Museo son dispersadas progresivamente para su exposición o almacenaje a San
Facundo, San Juan de los Caballeros, la Escuela de Artes y Oficios, la Casa del
Hidalgo y la Capilla del Antiguo Hospital de Viejos. Esta colección de nuevo se
instala y reúne de nuevo completa en 1967, ahora en la Casa del Hidalgo y el
edificio contiguo.
En 1981 la gestión del museo, de titularidad estatal, es transferida a la
Comunidad Autónoma de Castilla y León, y en 1991 la colección se traslada a la
Casa del Sol, edificio cedido al Estado por el Ayuntamiento, donde finalmente
la exposición permanente se abre al público en Julio de 2006, tras años de
reestructuración del edificio. Este se ubica en un espolón del recinto
medieval, sobre el río Clamores, entre tres lienzos de la muralla. Si bien
parece tener origen en la fortificación, las primeras noticias son de 1452,
cuando se documenta un matadero en este lugar. Función que se prolonga hasta
1973. Sobre esta base arquitectónica se realizó la reforma del edificio para
acoger los diferentes espacios que hoy acoge el Museo, que incluyen salas de
exposición permanente y sala de exposiciones temporales, biblioteca, taller de
restauración, salón de actos, almacenes y espacios de mantenimiento.
El Museo de Segovia tiene un filial, el Museo Zuloaga, cuya sede se
encuentra en la iglesia de San Juan de los Caballeros de Segovia, iglesia
románica donde instalaría su taller de cerámica Daniel Zuloaga.
La colección del Museo de Segovia se compone de fondos arqueológicos,
etnológicos y de Bellas Artes procedentes de la provincia de Segovia, en su
mayor parte. A la primera etapa de funcionamiento del Museo responde la
presencia de una amplia colección de pinturas, escultura y artes decorativas,
procedentes de la Desamortización del s. XIX, progresivamente incrementada,
hasta incluir entre estas obras tablas hispano flamencas y renacentistas de
autores como Ambrosio Benson, el Maestro de la Adoración de los Magos o el
Maestro del Licenciado Contreras; grabados de Alberto Durero y Rembrandt;
esculturas renacentistas como la Piedad de alabastro del Parral y el Calvario;
y obras de autores como Joaquín Sorolla, Ricardo Madrazo, Valentín de
Zubiaurre, Daniel e Ignacio Zuloaga, Emiliano Barral, Aureliano de Beruete o
Mariano Quintanilla, entre los ss. XIX y XX. También se fueron sumando
epígrafes romanos y medievales (Segovia, Coca, Duratón, etc.), y fragmentos
arquitectónicos, procedentes de edificios segovianos y de la provincia
(Bernardos, Coca, Sepúlveda, Riaguas de San Bartolomé, etc.), incluso sendas
maquetas del Ingenio y del acuñador procedente de la Casa de la Moneda de
Segovia, a medida que se intensificaron actuaciones edilicias en el casco
urbano de Segovia y otros iban quedando en ruina. También se fueron sumando
nuevas piezas de carácter etnológico y la colección de piezas de la real
Fábrica de Cristales de La Granja.
Desde la mitad del s. XX los fondos se incrementaron principalmente con
piezas arqueológicas y numismáticas, procedentes de las excavaciones
desarrolladas en la provincia así como de donaciones y depósitos, con variado
material de etapas prehistórica (Casla, Samboal, Cueva de la Vaquera, etc.),
protohistórica (Segovia, Cuéllar, Ayllón, Armuña, Coca, Sepúlveda, etc.),
romana (Segovia, Duratón, Coca, Roda de Eresma, Ventosilla y tejadilla, etc.),
tardo antigua (Duratón, Madrona, Espirdo, Bernardos, Aguilafuente, etc.) y
medieval (Segovia, Ayllón, Cuéllar, etc.). Desde los años 1980 los fondos se
incrementan regularmente con materiales arqueológicos resultantes de las
actividades de investigación y de urgencia desarrolladas en la provincia, de
obligado depósito en el museo, como las procedentes de actuaciones en Segovia,
las ciudades romanas de Confloenta
(Duratón), y Cauca (Coca), o los
yacimientos de Cuéllar, Sepúlveda, la Cueva de la Vaquera (Torreiglesias), La
Altipared (Montejo de la Vega de la Serrezuela), el Cerro del Castillo (Bernardos),
El Tormejón (Armuña), Abrigo de la Peña (Estebanvela), la Mata del Palomar
(Nieva) o Carratejera (Navalmanzano); con donaciones y depósitos temporales a
cargo de particulares (como piezas etnológicas) y de instituciones, como el
“Cristo Crucificado” de Pedro Berruguete y el “Retablo de Santa Marta” de la
Diputación de Segovia, las aras de Arco de Saldaña de Ayllón del Museo
Arqueológico Nacional o varios lienzos del Museo del Prado; de hallazgos
casuales (cerámicas prehistóricas de Chañe, estela de San Miguel de Bernuy,
aras de Duratón, puñal celtibérico de Sepúlveda, etc.); y
de compras de piezas por parte del Estado o de la Comunidad Autónoma,
destacando las adquisiciones para la amplia colección numismática del Museo.
Bajorrelieve procedente
de la iglesia de Santa Columba. 1921. Tirso Unturbe. Archivo Unturbe. Filmoteca
de Castilla y León.
Llanto sobre el Cristo
muerto. Museo Provincial. 1921. Tirso Unturbe. Archivo Unturbe. Filmoteca de
Castilla y León.
Ventana de la calle
Muerte y Vida. Museo Provincial. 1921. Tirso Unturbe. Archivo Unturbe.
Filmoteca de Castilla y León.
Llaves árabes de la
ciudad depositadas en el Museo Provincial. 1921. Tirso Unturbe. Archivo Unturbe.
Filmoteca de Castilla y León.
Llaves de procedencia
árabe. Llaves antiguas de la ciudad con
inscripciones árabes que dicen: la del número 1, En Segovia, la del número 4,
Abre; la del número 6, Fue labrada esmeradamente en Medina de Huelma y la del
número 7, Esta obra es de Abdallá.
viernes, 29 de abril de 2016
LA VIDA ALREDEDOR DEL ACUEDUCTO
Fotografías ofrecidas
por el IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España), del Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte.
El archivo Wunderlich se
encuentra depositado en el IPCE y su difusión tiene objetivos culturales, no
económicos.
La digitalización
completa del archivo Wunderlich en el IPCE ha incorporado más de 150 imágenes
inéditas a las ya conocidas de sus estancias en Segovia.
Este nuevo material
permite descubrir aspectos nuevos de su obra segoviana como el mercado de
ganado y nos deja intuir que su estancia en Segovia fue más larga de lo que sus
fotos conocidas parecían indicarnos. La variedad de lugares que visita y de
situaciones se corresponde con una visita de varios días.
De entre este material
destacamos su trabajo sobre el acueducto segoviano que abarca 30 imágenes.
Wunderlich lo retrata
desde todas sus perspectivas y encuadres habituales y se preocupa por mostrarlo
integrado en la ciudad. Desde la calle Real apenas se ven tres arcos mientras
que el vendedor de pavos protagoniza la imagen. De parecido concepto son las
tomas desde la cuesta de San Juan y la calle San Francisco.
Uno de los aciertos del
fotógrafo es reconocer la importancia del monumento en la vida de la ciudad. Es
un punto neurálgico de la ciudad, con sus mercados, sus negocios, el trasiego
de carros y caballerías y conserva el aroma de punto de llegada de las gentes
de los pueblos.
Y esa mirada curiosa
consigue retratar la esencia de Segovia en una de sus imágenes de los pastores,
la última que cierra el reportaje: un pastor de perfil, un rebaño de ovejas
desenfocado y unos sillares apenas esbozados.
Una imagen sencilla, de
pocos elementos visuales y, a la vez, una de las mejores del monumento
segoviano.
El acueducto de
Segovia. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Las torres de las
iglesias de San Justo y Salvador. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Las torres de las
iglesias de San Justo y Salvador Gitanas. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Mercado en la plaza
Oriental. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Mercado en el
Azoguejo. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Mercado en el
Azoguejo. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Puestos del mercado. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Puesto de cerámica
del mercado. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Puesto de cerámica
del mercado. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carros al pie del
acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carros al pie del
acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carros al pie del
acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carros al pie del
acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carros al pie del
acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Acueducto desde la
cuesta de San Juan. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
El acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Potro de herrar cercano
al acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Potro de herrar cercano
al acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Rebaños de ovejas y
acueducto. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
El acueducto. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
El acueducto desde
la calle Real con vendedor de pavos. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
El acueducto desde
la calle San Francisco. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Carro y acueducto. Archivo Wunderlich. Otto
Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Acueducto. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Acueducto y carro. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Rebaños de ovejas al
pie del acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Pastor y ovejas. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Pastores. Archivo
Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
Pastor, ovejas y acueducto. Archivo Wunderlich. Otto Wunderlich. Años 1920-1930. IPCE.
TARDES DE VERANO EN UN CLUB CENTENARIO: EL TIRO DE PICHÓN
El archivo fotográfico
del Conde de Albiz es de carácter privado y está ubicado en La Granja de San
Ildefonso. La condesa viuda de Albiz ha permitido la difusión de estas
fotografías con fines exclusivamente culturales.
Los primeros años del
siglo XX van a ser testigos de un hecho fundamental en la vida de la colonia de
verano del Real Sitio. Coincidiendo con la mayoría de edad de Alfonso XIII, un
grupo de entusiastas, encabezados por el conde de Albiz, constituyen la
Sociedad de Tiro de Pichón del Real Sitio de San Ildefonso. El Patrimonio cede
unos terrenos situados al borde de la llamada Casa de la Mata para la
instalación de un campo de tiro, dos pistas de lawn-tennis, una pista de skating
y una cantina, que será la sede social de la sociedad.
Los estatutos de la
Sociedad, aprobados el año 1903, nombran a S.M. Alfonso XIII presidente
honorario, a S.A.R. el Príncipe de Asturias vicepresidente, y a S.A. la infanta
Isabel protectora de la Sociedad. La primera Junta Directiva de su ya larga
historia la constituyen el Excmo. Conde de Albiz como presidente, El Sr. D.
Basilio Avial, vicepresidente, el Sr. D. Juan Drumen como director de tiro y el
Excmo. Sr. Conde de Cazal como tesorero.
A destacar su campo para
la práctica del golf, de ocho hoyos, primero de su clase que se construyó en la
Península.
El club se convirtió en
el punto de reunión de la colonia de verano, desplazando al Medio Punto y a los
jardines de Palacio. Las instalaciones incluían una pista de skating, donde se celebraban magníficos
bailes, muchos de ellos presididos por la infanta Isabel. Alfonso XIII, muy
aficionado a los deportes, practicaba con frecuencia el golf y el tenis (ver la
entrada de Alfonso XIII y los sports), y asistía a las numerosas tiradas de
pichón que se organizaban.
Una espaciosa y cómoda tribuna permitía a los
espectadores disfrutar de las tiradas. Las instalaciones se completaban con un
pequeño ambigú y unos cómodos vestuarios.
En 1907 el monarca
concedió al club el título de Real, pasando a donominarse Real Club de Tiro de
Pichón. En su escudo, depositado largo tiempo en el Blas Club se puede ver la
cabeza de un caballo, la silueta de los Siete Picos y la leyenda "Sube al
Blas y te la darás".
Una plantilla de diez
personas ayudaba en las diferentes tareas: servían de caddies en los recorridos
de golf, de recogepelotas en los partidos de tenis, abrían las cajas de los
pichones en las tiradas o atendían el palomar.
Alfonso XIII en el
Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Competición en el Club
de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Corro a la sombra en
el Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Vista general del Club
de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
La tarde de verano en
el Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Vestuarios del Club de
Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Plantilla de ayudantes
del Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Plantilla de ayudantes
del Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Plantilla de ayudantes del Club de Campo
"El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
El ambigú. La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Grupo de tenistas en
el Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Tarde de verano en el
Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Tarde de verano en el
Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Grupo de tenistas en
el Club de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Golfista en el Club
de Campo "El Tiro". La Granja, 1907. Archivo Conde de Albiz.
Jugadores de golf en
el hoyo nº 3. La Granja, hacia 1905. Archivo Conde de Albiz.
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