jueves, 23 de mayo de 2019

GUERRA EN EL PINAR. JUAN GUZMÁN EN LA BATALLA DE LA GRANJA


Las fotografías que forman parte de esta entrada pertenecen al archivo fotográfico de la Agencia Efe.

Juan Guzmán Guster, antes conocido como Hans Gutmann, nació en Colonia (Alemania) en septiembre de 1911 y falleció en México en noviembre de 1982.

Hans estudió ingeniería en una escuela industrial pero tuvo que abandonar sus estudios debido a la crisis industrial alemana, consiguiendo empleo en la famosa productora alemana UFA, como segundo operador de cámara e iluminador. Es en ese momento cuando se inicia en la fotografía.

El auge del nazismo le obligó a abandonar Alemania, desplazándose a París y Grecia. Llegó a Barcelona a mediados de julio de 1936 para cubrir como reportero gráfico la Olimpiada Popular, evento deportivo programado como respuesta a las Olimpiadas de Berlín, organizadas por Hitler. Gutmann presencia el golpe de estado en Barcelona, siendo testigo de la lucha en las calles de la ciudad y del triunfo de las milicias populares.

Una vez sofocada la rebelión Gutmann se integra en las primeras milicias formadas por voluntarios extranjeros en apoyo al gobierno republicano y se desplaza al frente de Aragón.

Se suma al Batallón Félix Barzana, organizado por la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) de UGT y es destinado al frente de Madrid entre octubre de 1936 y junio de 1937. En el ejército republicano es ascendido a capitán de Ingenieros gracias a su formación, combinando su labor fotográfica con su labor de voluntario en las Milicias de la Cultura, que alfabetizaban a los milicianos del EPR.

En octubre de 1937 se casa en Madrid con Elena del Moral Gutiérrez, adquiriendo la nacionalidad española con el nombre de Juan Guzmán. Participa en distintas batallas de la guerra, como Jarama, La Granja, Teruel y Ebro. Es el autor de conocidas imágenes de la guerra, como el retrato de la joven miliciana Marina Ginestá, realizado en la azotea del hotel Colón, sede de las milicias catalanas.

En su participación en la batalla de La Granja destacan los retratos y escenas de grupo de los efectivos de la 21ª Brigada Mixta, sobre todo en momentos de descanso.

Su archivo de la guerra, estimado en unos 3.000 negativos, se encuentra depositado en la fototeca de la Agencia EFE, que ha realizado una exhaustiva labor de catalogación del mismo a cargo de Xulio García.

Soldados de la 21ª Brigada Mixta preparan la comida en los pinares de Valsaín, probablemente en la casa de guardas de Sanleonardos, en el transcurso de la ofensiva republicana sobre La Granja. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Oficiales de la 21ª Brigada Mixta durante un descanso en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

El comandante Francisco Gil Díaz Pallarés, jefe de la 21 Brigada Mixta, junto al fotógrafo Juan Guzmán (con gorra de plato), durante un descanso en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Mientras un soldado vigila, sus compañeros de la 21ª Brigada Mixta, descansan y se asean en el río Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Un tanque republicano, modelo T-26, de fabricación soviética, en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

El comandante Francisco Gil Díaz Pallarés, jefe de la 21ª Brigada Mixta (2º por la dcha., de pie) posa ante el fotógrafo con varios oficiales de su unidad en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Un tanque republicano, modelo T-26, de fabricación soviética, en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Soldados de la 21ª Brigada Mixta en una casa en la carretera del puerto de Navacerrada. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

Tropas de la 21ª Brigada Mixta acampadas en el pinar de Valsaín, junto a la carretera del puerto de Navacerrada. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

El comandante Francisco Gil Díaz Pallarés, jefe de la 21ª Brigada Mixta, en los pinares de Valsaín. Juan Guzmán, 1 de junio de 1937. Fototeca Agencia EFE.

martes, 14 de mayo de 2019

ANICETO MARINAS RETRATADO POR SANTOS YUBERO


Las fotografías que integran esta entrada proceden del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, fondo Santos Yubero, que permite su difusión con carácter cultural y educativo.


El escultor Aniceto Marinas posa para el fotógrafo Martín Santos Yubero en una galería de retratos posteriores a la guerra civil.


El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.


Aniceto Marinas nació en el arrabal segoviano de San Millán en 1866. De familia humilde, se forma como escultor gracias a las pensiones de la Diputación, que le permiten, primero, estudiar en Madrid en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y después, ampliar sus estudios en Roma.

Su obra es amplia y bien relacionada con su Segovia natal; monumento a Daoiz y Velarde en los jardines del Alcázar y el comunero Juan Bravo en la plaza de San Martín. Pero sin olvidar obras tan conocidas como el monumento a Velázquez en el museo del Prado, el héroe Eloy Gonzalo en la plaza de Cascorro o el monumento a las Cortes de Cádiz. Uno de los grandes escultores de la España de finales del XIX y principios del XX.

Un Aniceto Marinas ya anciano es retratado por Martín Santos Yubero, fotógrafo madrileño nacido en 1903 y profesional a partir de 1927. Su archivo retrata el Madrid a lo largo de cinco décadas de forma ininterrumpida, convirtiéndose, junto con Alfonso, en su gran cronista visual.

 El fotógrafo Martín Santos Yubero.




El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 19345 Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.

El escultor Aniceto Marinas. Santos Yubero, hacia 1945. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Fondo Santos Yubero.



jueves, 25 de abril de 2019

EDUARDO RODERA EN LA IGLESIA DEL ROSARIO


Las fotografías de este reportaje pertenecen al archivo fotográfico de la Fundación Rodera Robles, que permite la difusión de estas imágenes con fines exclusivamente culturales y educativos. Agradecemos la colaboración de Rafael Cantalejo y Juan Pedro Velasco por las facilidades ofrecidas.


El benefactor Eduardo Rodera San Frutos (Segovia, 1910-Madrid, 1995) es el impulsor, junto a su esposa Rafaela Robles, de la Fundación Rodera Robles, con museo abierto en Segovia.

Eduardo Rodera, funcionario del ministerio de Hacienda, se dedicó a comprar arte de temática segoviana ayudado por Rafaela y complementó esta dedicación con la fotografía, de la que era un gran aficionado. Sus influencias estéticas se dirigen hacia la obra de otros dos grandes fotógrafos segovianos: Jesús Unturbe y José María Heredero.
Eduardo Rodera y su mujer, Rafaela Robles, en el puerto de Navacerrada, hacia 1950. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Dentro de su producción fotográfica destaca su visión de la Segovia de los años 50 e incluye un apartado de La Granja y Valsaín, al tener dos pisos en propiedad en la calle Baños, edificio de Bóvedas, donde pasaban los veranos.

Así no es extraño que tome magníficas fotografías de la iglesia de Nª Sra. del Rosario, en Valsaín. La iglesia, allá por el año 1949 era la única construcción de la zona. Es decir, primero fue la iglesia y después el barrio construido por la Dirección General de Regiones Devastadas. Lo atestigua las vistas tomadas desde la iglesia, donde se aprecia lo desolado de sus alrededores.

Complementa estas imágenes una magnífica vista de las ruinas del Palacio de Valsaín con el Parque y el valle. 
Salida de misa en la iglesia de Nª Sra. del Rosario, hacia 1950. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Interior de la iglesia de Nª Sra. del Rosario, 1949. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Vista desde la iglesia de Nª Sra. del Rosario, verano de 1953. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Vista desde la iglesia de Nª Sra. del Rosario, verano de 1953. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Vista desde la iglesia de Nª Sra. del Rosario, verano de 1953. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Ruinas del Palacio y valle de Valsaín, 1951-52. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.


FERVOR RELIGIOSO EN LA GRANJA



Las fotografías de este reportaje pertenecen al archivo fotográfico de la Fundación Rodera Robles, que permite la difusión de estas imágenes con fines exclusivamente culturales y educativos. Agradecemos la colaboración de Rafael Cantalejo y Juan Pedro Velasco por las facilidades ofrecidas.


En estos días de fervor religioso durante la Semana Santa granjeña es buen momento para entresacar dos muestras del buen hacer del fotógrafo Eduardo Rodera en este aspecto.

Aun considerado como un fotógrafo aficionado en Rodera confluyen el sentimiento religioso, la calidad técnica y la mirada documental para trasladarnos, por un lado, a septiembre de 1952, a un atípico traslado de la Virgen de los Dolores hasta la iglesia del Cristo, donde se colocó un sobrio pero monumental arco vegetal.

Los tapices de Palacio sirvieron para dar lustre, y de paso tapar el lamentable estado de la casa rectoral, a la procesión que se realizó en agosto de 1961 con motivo del V Congreso Eucarístico a celebrar en septiembre en Zaragoza. Los tapices se convierten en verdaderos protagonistas de las imágenes y hasta podemos apreciar el rudimentario sistema de sujeción de tan delicadas piezas artísticas.

Procesión de la Virgen de los Dolores, septiembre de 1952. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Procesión de la Virgen de los Dolores, septiembre de 1952. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.


Procesión de la Virgen de los Dolores, septiembre de 1952. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Procesión de la Virgen de los Dolores, septiembre de 1952. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Tapices engalanando el atrio en la procesión del Congreso Eucarístico, agosto de 1961. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Tapices engalanando el atrio en la procesión del Congreso Eucarístico, agosto de 1961. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Procesión del Congreso Eucarístico, agosto de 1961. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Procesión del Congreso Eucarístico, agosto de 1961. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.

Procesión del Congreso Eucarístico, agosto de 1961. Eduardo Rodera. Fundación Rodera Robles.


viernes, 15 de marzo de 2019

LUIS FERRARI Y PABLO DE A. COBOS, DOS MAESTROS AMIGOS


Las fotografías y documentos que se incluyen en esta entrada pertenecen a los archivos privados de Enriqueta Castellanos y Luis Ferrari. Su difusión tiene carácter cultural y educativo.


La amistad entre Pablo de A. Cobos y los hermanos Ferrari, Mariano y Luis, se remonta a sus tiempos de estudiantes de la Normal. Ellos, pertenecientes a una familia conocida y respetada en Segovia y Pablo, recién llegado de una aldea segoviana. Mariano y Pablo, presidente y vicepresidente de la Asociación de Normalistas, con la que promovieron algaradas estudiantiles para evitar la desaparición de la Normal.

El maestro Luis Ferrari (1898-1986) gran amigo de Pablo de A. Cobos. Colección particular Luis Ferrari.

Años más tarde frecuentaron la tertulia del café de la Unión de la mano de Blas Zambrano y consolidaron una amistad de largo recorrido. Y ya en 1928, cuando Luis Ferrari recibió la plaza de maestro en el pequeño pueblo segoviano de Olombrada, Pablo añadió el subtítulo Cartas a Luis a su libro El maestro, la escuela y la aldea. El libro enumera una serie de consejos, en forma epistolar, sobre el mundo rural segoviano para que un joven maestro urbano pueda desarrollar su magisterio.

Sin duda Luis se implicó en la vida local, ayudando a los obreros a redactar las instancias y solicitudes y promovió la lectura entre adultos.



El maestro Luis Ferrari con los niños de la escuela de Olombrada, 1934. Colección Luis Ferrari.

En 1935, avanzada la II República, Pablo de A. Cobos publicó Estampas de aldea, libro de lecturas escolares para niños con un aroma claramente renovador y un gran calidad literaria. Muy poco tardó Cobos en enviarle un ejemplar a su amigo Luis, que en carta de 26 de abril le contesta:




























"Querido Cobos: He tenido la escuela clausurada por epidemia y cuando regresé a ésta a primeros del corriente me encontré con la grata sorpresa de tu libro. En los pocos días que quedaban para las vacaciones de Primavera hice varias lecturas ante toda la clase y, efectivamente, cuando este verano me decías que tenías la seguridad de que había de gustar a los chicos, no te engañabas. Todos tenían algo que decir para confirmar un detalle o para marcar la diferencia local, y hasta el capítulo de las Vacas -que yo creía que no les llegaría tanto por no haber en este terreno y que por eso fue lo último que les leí- no solo los interesó sino que les transmitiste el entusiasmo por tu Garbosa. En fin, chico, que están deseando que lleguen los ejemplares que les he prometido para dedicarse a su lectura por su cuenta.
Cordialmente te felicito por lo bien hecho que literariamente está tu libro y por el aire de originalidad y vida que con él penetra en las escuelas de nuestra lengua.

Mándame 10 ejemplares y uno de cada uno de los libros de Bayón y Hernán(z), y las 30 pts que importa todo (deducido el 25%) te las enviaré cuando cobre.

Saludos en tu casa y un abrazo muy fuerte de tu fraternal amigo,

Luis. Olombrada, 26-IV-1935

No te he escrito estas vacaciones porque tenía pensado haber hecho una escapada a ira(sic) y luego, al fin, no lo he hecho."

Portada de Estampas de aldea, Pablo de A. Cobos, 1935.

También sabemos que los diez ejemplares de Estampas de aldea llegaron a la escuela de Olombrada y que los niños pudieron leer los cuentos durante el siguiente curso. El 12 de junio Luis giró 39 pesetas a Pablo por los ejemplares, según refleja el libro de contabilidad.

Sin saberlo, maestros y libro, estaban apurando su vida profesional. El 18 de julio del año siguiente se produce el golpe de estado contra la República. Ambos maestros fueron represaliados y separados del magisterio. El libro Estampas de aldea fue incluido en la lista de obras prohibidas y expurgado de las bibliotecas y escuelas.
                                                                                               





martes, 26 de febrero de 2019

SOLO LAS FUENTES


Las fotografías incluidas en esta entrada se encuentran depositadas en el Museo Nacional de Artes Decorativas (MNAD), que permite su difusión con fines educativos y culturales.



El incendio del palacio de La Granja de enero de 1918 supuso un duro golpe para la población. La llegada de turistas se vio sensiblemente reducida al perderse uno de los grandes atractivos del municipio.

Aún así, las fuentes siguieron funcionando regularmente una vez que la delegación patrimonial se sobrepuso al terrible acontecimiento y acometió las obras y actuaciones más urgentes.

El fotógrafo desconocido que realizó esta visita utilizó la placa estereoscópica y recoge con normalidad, incluso de forma casi protagonista como en la fuente de las Ranas, los juegos de agua de las fuentes. Nos da la idea del grado de sensibilidad de las placas estereoscópicas, formato muy popular hasta bien entrado el siglo XX.

Por su rareza, destacamos las tres tomas que realiza desde la fuente de la Selva con el fondo del palacio derruido.




Fuentes de los Reales Jardines. Cascada nueva, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Carrera de caballos, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Carrera de caballos, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Dragones media luna, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Canastillo, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Canastillo, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Ranas, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Baños de Diana, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Selva, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.

Fuentes de los Reales Jardines. Selva, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.


















Fuentes de los Reales Jardines. Selva, 1918-1925. Fotógrafo desconocido. Museo Nacional de Artes Decorativas.