sábado, 18 de agosto de 2012

LOS OBREROS DE LA FÁBRICA DE MADERA




Fotografía ofrecida por Pedro Heras



El Patrimonio de la Corona sacaba a concurso la concesión de los Reales bosques de Valsaín y el arriendo del Real taller de aserrío por periodos de 10 años forestales. El concesionario se comprometía al aprovechamiento forestal a cambio de cumplir las obligaciones que la Real Casa exigía, concretadas en detallados pliegos de condiciones. Durante el periodo 1916-1926 la gestión recayó en Dámaso Heras, familia industrial de la localidad.

El año 1926 marca un cambio en la gestión del monte. El contrato con Dámaso expira y la Real Casa designa como nuevo arrendatario a D. Horacio Echevarrieta Maruri, conocido industrial vizcaíno, bien relacionado con Alfonso XIII tras intervenir como mediador y pagador de los rescates de los prisioneros españoles de la guerra de Marruecos:

“En Madrid a dieciséis de agosto de mil novecientos veintiséis, reunidos de una parte el Excmo. Sr. Don Miguel González de Castejón y Elío, Conde de Aybar, mayor de edad, casado, con cédula personal de 9ª clase, tarifa segunda, número 2.206, expedida en Madrid el 5 de Julio del corriente año, como Intendente General de la Real Casa y Patrimonio, y de otra Don Luis Aranguren y Gallaistegui, mayor de edad, casado, con cédula personal de 5ª clase, expedida en Guecho (Vizcaya), con el número siete, en 23 de dicho mes del año mil novecientos veinticinco, como apoderado de Don Horacio Echevarrieta y Maruri, según poder otorgado en esta Corte el diez y ocho de Mayo de mil novecientos veinticinco ante el notario Don Juan Moreno Esteban, que exhibe y recoge, con el fin de hacer un contrato privado para aprovechamientos de pinos en los Reales bosques de Valsaín y arriendo del Real taller de aserrío, durante el decenio que dará principio en primero de Octubre próximo y terminará en fin de Septiembre de mil novecientos treinta y seis, lo efectúan en las siguientes condiciones:

1ª.- El aprovechamiento se referirá únicamente a las maderas, con excepción de las leñas y demás productos del pino, y abarcará un plazo de diez años forestales completos, estos es, desde 1926-27 a 1935-36.

2ª.- La división en Cuarteles y Tramos, por lo que se refiere al Real Pinar, y la división en tramos de corta y tramos de cultivo, en lo que concierne a las Reales matas; será la establecida en los proyectos de Ordenación que están ejecutándose.

3ª.- Como aprovechamiento anual se fija la cifra de quince mil ochocientos metros cúbicos para el Real Pinar, y la de tres mil quinientos para las Reales matas; entendiéndose que los señalamientos en el cuartel de Revenga que es el más alejado del Real taller, serán proporcionales a los realizados en el decenio que termina, con relación al aprovechamiento anual; y si por accidentes producidos por el viento o la nieve fuese preciso alterar esa proporción se harán las compensaciones que procedan de un año a otro.

4ª.- No se reputarán como cortables los pinos que, a la altura sobre el suelo de 1 m. a 50 cm. no den, por lo menos, 0,20 m. de diámetro.(…)

Cercana la fecha de finalización del contrato y ante los insistentes rumores de cambio de titularidad de la concesión los trabajadores del Taller de aserrío se reúnen en asamblea y deciden dirigirse al Conde de Aybar con las siguientes peticiones:

“Excmo. Sr. Conde de Aybar. Intendente General de la Real Casa

Excmo. Sr: Los obreros del Real Taller de aserrío mecánico de Valsaín con el mayor respeto a V.E. suplican. Que habiendo rumores de que los aprovechamientos de los Reales Pinares y Taller de Aserrío de salir a concurso; han tenido todos los obreros una reunión y acordaron por unanimidad nombrar una comisión para rogar a V.E. hiciera respetar al nuevo concesionario las vases que el Excmo. Sr. Marqués de Borja (L.E.D.) hizo respetar al concesionario D. Dámaso Heras según documento firmado por el mismo con fecha veintiocho de Octubre de mil novecientos diez y seis cuyas vases se expresan a continuación.

1ª. Los obreros del Real Taller de Aserrío les dará el concesionario jornal todos los días laborables del año durante el tiempo que dure la concesión pudiendo ocuparles en otros trabajos pertenecientes al mismo ramo cuando no hubiera ocupaciones en el Taller sin rebajar el jornal que se disfruta en la actualidad.

2ª. La jornada será la reglamentaria de ocho horas.

3ª. Se les permitirá sacar leña para su hogar de aquello que no sea maderable sin permitir su venta.

4ª. No se despedirá a ningún obrero sin causa justificada la cual tiene que ser aprobada ante varios compañeros y patrono.

5ª. De los obreros existentes respetarán todos los puestos con el mismo jornal y derechos que bienen disfrutando sin perjuicio de suprimir las vacantes que ocurran.

6ª. En caso de enfermedad abonará el concesionario a los obreros quince días a todo jornal y si esta se prolongase otros quince a medio jornal.

7ª. Los obreros que por su edad fueran incapacitados para el trabajo les biene abonando D. Dámaso Heras de su espontánea voluntad una peseta todos los días laborables del año, rogando a V.E. hiciera respetar al nuevo concesionario una peseta cincuenta céntimos para procurar de que no llegue a implorar la caridad pública.

De estas vases estipuladas esperamos estos humildes obreros del bondadoso y humanitario corazón de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años.

Valsaín, 30 de Junio de 1926. La Comisión."


La fotografía parece ser una gran foto de familia en los últimos momentos de la concesión de Dámaso Heras, que incluye a Emilio Heras director del Taller con toda la plantilla de trabajadores.




En la fila superior, de izquierda a derecha aparecen:
Pascual Gala; Vicente de Miguel; sin identificar; Marcos Peña; Cipriano Bermejo; Filiberto Osorio; Jesús Martín; Agustín Rodríguez; Juan García; Juan de Miguel; Sebastián Cabrejas y Mariano García.

En la segunda fila.
Francisco Montes; sin identificar; Juan Sastre; Ludovico García; Vicente de Miguel¿?; Pedro Pérez; Francisco Aparicio; Ciriaco González; Mariano Martín; Julio Martín y Vicente Peña.

En la tercera fila:
Sin identificar; Benito García; Felipe Arnáiz; Mariano García¿?; Germán Montes; Nicolás Ayuso; el Tío Ganguino; Genaro Orosa; sin identificar; Jesús Navarro y Esteban Berrocal.

En la cuarta fila:
Félix Rodríguez; Julián Maestrín; Floro Sanz; Patricio Castañeira; Francisco Martín (capataz); Emilio Heras (director); Frutos Manso (capataz); Gregorio Artola; sin identificar; Luis de Miguel y Sr. Castro Encinas.

En la quinta fila:
Domingo Aparicio; Abundio Manso; Juan Fernández Cruz; Antonio Rodríguez (jefe de máquinas); Pedro (capataz que regentó durante un tiempo el Bar Nacional); Siro San; Valeriano García y Eduardo Pérez.

Tumbados:
Valentín San y Cándido Sastre.

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