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martes, 31 de enero de 2017

LA ACADEMIA ARTILLERÍA EN EL ARCHIVO DE LA CASA LOTY

El archivo de la firma comercial Loty se encuentra depositado en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). La difusión de estas imágenes tiene un fin exclusivamente educativo.


Fundada el 16 de mayo de 1764 y establecida en el Alcázar de Segovia, la Academia de Artillería (antes Real Colegio de Artillería) es una de las instituciones decanas y con mas raigambre de Segovia.

Su sede está en el antiguo convento de San Francisco después del incendio del Alcázar en marzo de 1862.

El fotógrafo Antonio Passaporte, operador principal de la casa Loty realizó un pequeño reportaje sobre la Academia en una de sus visitas a Segovia.


Academia de Artillería. Fachada principal. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Vista del jardín. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Patio de Órdenes. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Fuente del patio de Órdenes. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Escalera principal. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Despacho del coronel-director. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Sala de profesores. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Sala de armas. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Sala de dibujo. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Gabinete de artillería. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. Gabinete de mecánica. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.



Academia de Artillería. La capilla. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.




Plazuela de la Academia de Artillería. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

domingo, 30 de octubre de 2016

ANTONIO PASSAPORTE, FOTÓGRAFO DE LA CASA COMERCIAL LOTY Y SUS FOTOGRAFÍAS DE SEGOVIA

El archivo de la firma comercial Loty se encuentra depositado en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). La difusión de estas imágenes tiene un fin exclusivamente educativo.

Presentamos la obra segoviana del fotógrafo Antonio Passaporte del que ya hemos publicado parte de sus fotografías de La Granja, que podeis consultar para completar la semblanza de este fotógrafo portugués que visitó Segovia varias veces en el periodo 1926-1936. Estos son los años en los que trabajó para la firma comercial Loty, siendo el operador principal de la compañía.

Isabel Barrionuevo, experta en Antonio Passaporte, nos facilitó en su dia la siguiente documentación:


Antonio Passaporte (1901-1983) , hijo de Joao Pedro Braga Passaporte, fotógrafo que trabajó para la Casa Real portuguesa, se estableció en 1924 en Madrid, a donde llegó con un contrato de los Laboratorios Cinematográficos Madrid Films, tal y como se indica desde el Archivo Fotográfico Municipal de Lisboa, institución que dispone en la actualidad de una colección de casi 14.000 negativos del fotógrafo portugués, con imágenes de los años 1940 y 1950, resultado de diferentes encargos de la Cámara Municipal de la capital portuguesa y de la colección adquirida en 1997 y 1998 a Rodolfo Passaporte, hijo del socio de Loty.

Antonio Passaporte relató su relación con la Casa Loty en el capitulo "Fotógrafo de monumentos" de sus "Memorias de la Guerra Civil Española", un manuscrito conservado por sus descendientes y amablemente cedido para esta publicación.

“Dos años después de trabajar en Madrid-Films, en 1926, por mediación de mi hermano Bernardo, entraba a trabajar para la firma denominada Charles Alberty & Cia. Esta firma se dedicaba a la fabricación de papeles heliográficos y simultáneamente era representante de papeles fotográficos. Mi sueldo era superior al que estaba ganando; de diez pesetas diarias, pase a ganar cincuenta más el 3% del valor de la mercadería vendida por mí y tenía un pase kilométrico para mis viajes. Durante estos viajes, siempre que tenía tiempo, hacía algunas fotografías de paisajes y de monumentos. En estas condiciones, mi misión de viajante se vió poco a poco aumentada con la dedicación a la fotografía turística, orientado por Charles Alberty. La intención era fomentar el turismo en España, una iniciativa que me entusiasmó, predestinado tal vez por mi apellido [Passaporte], documento que era indispensable para todo turista. Alberty me puso al corriente del valor turístico de las postales, pues me enseñó algunas variadísimas, hechas en Francia por un especialista, un verdadero artista en sus composiciones que firmaba sus trabajos como Ivon. De hecho, el encuadre era maravilloso, haciendo destacar del infinito los primeros planos. Alberty adquirió una máquina fotográfica 10x15, marca ICA, con la que inicié este género de la fotografía, al mismo tiempo que visitaba la clientela de papeles heliográficos y fotográficos. Cuando algunos meses después ya existía una buena serie de clichés y respectivas copias, tanto de exteriores como de interiores de iglesias y de palacios, se hizo una selección, ampliada a 30x40 y se expuso en un salón adecuado para que el público pudiese apreciar las maravillas de paisaje y monumentos de España. La exposición fue muy apreciada y mereció las mejores referencias de cuantas entidades allí estuvieron. El gobierno del general Primo de Rivera, que fomentaba el desarrollo de las industrias, la agricultura y las artes, adquirió todo el trabajo expuesto y lo utilizó en exposiciones que se hicieron de acuerdo con las embajadas de España en varios países, siendo distribuidos al mismo tiempo folletos alusivos a los aspectos representados”.

La firma Loty obtiene el 22 de noviembre de 1927, de la Intendencia General de la Real Casa y Patrimonio –según se indica en las memorias de Antonio Passaporte– la primera credencial a nombre de los dos socios para fotografiar interiores y exteriores de los jardines y dependencias del Real Sitio de Aranjuez, lugar de veraneo de la familia real, comprometiéndose a entregar una copia de cada cliché, lo mismo que sucedió para poder fotografiar otros palacios monumentos.

El negocio de la fotografía siguió creciendo y Passaporte señala la realización de “otras exposiciones, tanto en España como fuera del país, en las que se ganaron algunas medallas, tanto de plata como de oro, que se quedaron en poder de la firma de Alberty”. Además de las fotografías destinadas a postales turísticas, la Casa Loty se dedicó al género religioso. En enero de 1929, en una carta remitida por C. [Concepcion] López, la esposa de Charles Alberty, al cura párroco de San Martín de Valdeiglesias (Toledo) se ofertan “nuestros trabajos de fotografía en estampas religiosas de diversos tamaños”, al tiempo que la posibilidad de “hacer alguna reproducción en tarjetas o estampas de la imagen más venerada de la localidad”.

Concha López no sólo participaba activamente como trabajadora de la empresa, sino que las dos primeras letras de su apellido, unidas a las ultima silaba del apellido del fotógrafo francés configuraron el sobrenombre Loty, la firma con la que se rubricará toda la obra fotográfica y bajo la que figurarán el resto de sus actividades empresariales.

Así, una factura fechada en Madrid, en noviembre de 1932, significa la existencia de ‘Editions Loty’ dedicada a la edición de postales artísticas de Francia y del extranjero y domiciliada en Burdeos, extremo que no ha podido ser confirmado hasta la fecha, ya que desde el Archivo Municipal de Burdeos se asegura que “de Editions Loty, en el 9 de la Rue Laville de Burdeos, no existe rastro en las guías de la época”. También en los años 30 la fábrica de papel ferro-prusiato y heliocrom con domicilio en el numero 39 de la calle de Silva de Madrid, se llama Loty.

“El seudónimo –escribió Passaporte– dio origen a que en muchas ocasiones pensasen que este era mi nombre, ya que yo era el autor de todas las fotografías. Era conocido como el ‘señor Loty’, aunque en las credenciales siempre figuró el apellido Passaporte”.

Los libros de cuentas de la Casa Loty llegan hasta el año 1936. Las memorias de Antonio Passaporte nos acercan de nuevo lo ocurrido. “Iniciada la Guerra Civil, la firma Alberty & Cia tuvo que cerrar. Carlos Alberty y su esposa regresaron a Francia”. Passaporte quedó al frente de la Casa Loty, pero no eran buenos tiempos para el negocio. El fotógrafo portugués encontró un trabajo en ‘Abastos’ y más tarde se alistó a las Brigadas Internacionales e inmortalizó con su cámara el devenir del frente en la Sierra de Guadarrama.

Al finalizar la guerra española, la editorial de postales Arribas, de Zaragoza, le ofrece trabajo a Passaporte, pero el fotógrafo ya ha decidido regresar a Portugal. Arribas le propone entonces adquirir las postales de la extinta Casa Loty. La operación se materializa finalmente.

Una vez en Lisboa, Antonio Passaporte continuó hasta su muerte, en 1983, al frente de su negocio de edición y venta de postales.

Passaporte ha recibido en Portugal, aunque después de su muerte, un merecido reconocimiento por parte de algunas instituciones. Los ayuntamientos de Lisboa, Oeiras y Evora han organizado diferentes exposiciones y en las dos últimas una calle con su nombre rinde tributo al fotógrafo que, a través de sus postales, contribuyó a promocionar la imagen turística del país vecino.

 Sesenta años en el olvido. Isabel Barrionuevo Almuzara




Antonio Passaporte, fotógrafo de las Brigadas Internacionales. Frente de Guadarrama, 1937. Archivo personal de Rodolfo Passaporte.


Antonio Passaporte, fotógrafo. Años 50. Archivo personal de Rodolfo Passaporte.

Casa de los Picos. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

Calle Real. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

Ayuntamiento. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

Monasterio del Parral. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

Plaza de Alfonso XII e iglesia de San Andrés. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

Claustro de la Catedral. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.


Vista desde la torre de la Catedral. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.


Academia de artillería. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.


Acueducto. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.


Almenas del Alcázar. Antonio Passaporte, Loty, 1926-1936. Archivo Loty. IPCE.

lunes, 13 de mayo de 2013

GUERRA EN EL PINAR


Las fotografías son ofrecidas por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, que ha dado todas las facilidades para su difusión. El archivo fotográfico del General Walter se encuentra depositado en el Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Los comentarios de las fotografías son de Héctor Monterrubio Santín, experto de la Batalla de La Granja. A todos ellos mi sincero agradecimiento.



Los días de la guerra civil en los pinares de Valsaín han quedado inmortalizados gracias a las fotografías de Antonio Passaporte, ya conocido por su trabajo en la casa Loty. Passaporte se alistó en las Brigadas y se convirtió en el reportero gráfico del Estado Mayor del General Walter.

Gracias a esta circunstancia tuvo la oportunidad de regresar a su querida sierra de Guadarrama, de la que realizó importantes reportajes. En su faceta de fotógrafo de guerra cubre la brutal ofensiva sobre Segovia por parte del ejército republicano.


Retrato de Antonio Passaporte. Reportero gráfico del Estado Mayor del General Walter. 1936-1939. Archivo personal Rodolfo Passaporte.



Brigadistas cargando munición para una ametralladora modelo Colt 1895. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentó la República fue el del abastecimiento de armamento. Fueron muy numerosos los esfuerzos que se realizaron para lograr obtener armas y munición para sus tropas. Las dificultades fueron a más cuando en agosto de 1936 se ratificó el Pacto de No Intervención, lo que suponía que las potencias extranjeras daban la espalda a España. Este pacto nunca fue cumplido por Alemania e Italia, que hacían llegar armas a los golpistas. Tampoco la Unión Soviética cumplió el pacto. Durante la guerra el ejército republicano recibió numerosas armas, en el caso de la ofensiva sobre Segovia, se usó abundante material de artillería de origen soviético, el cual se demostró en muy malas condiciones, al ser en su mayoría obsoleto. México, Con Lázaro Cárdenas como presidente, fue el otro gran apoyo de la República en cuestión de armamento y ayuda social. El país americano no tuvo ningún reparo en ofrecer públicamente su ayuda a la España democrática.



Brigadistas de la XI Brigada en un camión. Puerto de Navacerrada, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) fueron muy numerosos los casos de idealistas extranjeros, principalmente europeos y estadounidenses, que acudieron a luchar contra el fascismo. Tal fue el número de estos voluntarios que se optó por la creación de las Brigadas Internacionales. Estas formaciones fueron aprobadas por el Gobierno de la República el 22 de octubre de 1936, poco después de iniciarse la guerra, y se encontraban respaldadas, principalmente por el partido comunista francés y por el Komintern. Durante la ofensiva de Segovia (mayo-junio de 1937) la XIV Brigada Internacional, conocida como La Marsellesa, participó activamente en la línea de combate. Se encontraba mandada por Karol Swierczewski, el General Walter.


El General Walter, Juan Modesto y el Comisario de la División visitan la XIV Brigada. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Fueron habituales las visitas a las zonas de frente bélico, en la imagen podemos ver a dos grandes líderes militares del ejército republicano. Por una parte el General Walter, que mandaba la XIV Brigada Internacional, y que en este caso se encontraría guiando como anfitrión a otra de las grandes personalidades de la guerra, Juan Modesto. Modesto fue un destacado miembro del Partido Comunista español y un importante militar, al final de la guerra ya había alcanzado el grado de general. Mandaba al V Ejército de la República, uno de los cuerpos con mayor prestigio debido a su participación en las principales ofensivas de la guerra. En el momento de la ofensiva sobre Segovia, Modesto mandaba al V Ejército que aún estaba adscrito al Ejército del Centro. En abril y, después, en julio del mismo año lucharon de forma destacable en la defensa de Madrid.


El General Walter y Oficiales visitan la XIV Brigada. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

La imagen que ahora nos detiene permite ver al general Walter en una de sus visitas a las tropas que comandaba. El general Walter se había formado militarmente en el Ejército Rojo soviético. Llegó a España desde la URSS, con una escala en el Bureau Echenique de París, la oficina encargada del reclutamiento de las Brigadas Internacionales. Su llegada se produce el 22 de septiembre de 1936 y el 28 de octubre de ese mismo año asumía el mando de la XIV Brigada Internacional, aún en la base de las Brigadas en Albacete.


El Coronel de la XIV Brigada y el Estado Mayor del 13 Batallón. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

La XIV Brigada Internacional se encontraba formada por varios Batallones, cuyo número varió a lo largo de su existencia. Podemos destacar los siguientes: El André Marty (formado por franco-belgas), el Henry Barbusse (formado por franceses), el Henry Vuillemin (franceses, se incorporó en agosto de 1937 tras la disolución de la XIII Brigada Internacional), el Pierre Brachet (franco-belgas), el Six Fevrier (franco-belgas), el Comuna de París (franco-belgas) y el Vaillant Couturier (franco-belgas). El alto mando que observamos en la fotografía corresponde al del batallón Henry Barbousse. El 13 Batallón se encontraba comandado desde hacía pocos días por Marcel Sagnier y tenía a Marcel Prunier como comisario político, ambos, seguramente, se encuentran en la foto.


El General Walter y otros oficiales visitan la XIV Brigada. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Nueva visita a las tropas que se encontraban en el frente. Era habitual que se realizaran estas visitas; sus motivos eran muy variados, desde el control del estado de los soldados hasta la publicidad, pasando por la mera curiosidad.


El General Walter y Estado Mayor 35 División. Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El general Walter, como comandante al mando de la XIV Brigada Internacional, se encontraba en contacto constante con el Estado Mayor de la 35 División del ejército republicano. Este hecho se debe a que la XIV Brigada Internacional estaba integrada dentro de dicha división y a que Walter era el comandante más destacado de esa división. La 35 División se encontraba adscrita al I Cuerpo de Ejército de la República y su Estado Mayor tenía como jefe a Ludwig Renn.


El Estado Mayor planificando la estrategia de la ofensiva. Puerto de Navacerrada, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.



El Estado Mayor planificando la estrategia con Miaja con gorra de Coronel. Puerto de Navacerrada, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Como podemos ver las reuniones del Estado Mayor eran habituales, más aún cuando se preparaba una ofensiva que se quería convertir en determinante para la guerra en el Norte. Su objetivo era lograr liberar a Bilbao de la fuerte presión que recibía. En este caso la reunión del estado Mayor cuenta con la presencia del Teniente General Miaja, que por aquella fecha era Comandante del Ejército del Centro, donde se adscribía la XIV Brigada Internacional.


Vista de una casa. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

La imagen nos muestra una de las casas que se encontraban dispersas por varias zonas de los pinares de Valsaín. Durante toda la historia, al menos desde época romana, estos bosques atravesados por vías de comunicación, al margen de las cuales se construyeron edificaciones como las de la casa Eraso o las de la venta de la Fuenfría. Además existían algunas casas vinculadas a la gestión y conservación del entorno, patrimonio de la Corona desde Carlos III y, desde 1931, del Patrimonio del Estado. En este caso podemos ver una de las construcciones ya desaparecidas que se encontraban en la carretera que aún hoy conecta San Ildefonso con Villalba por el puerto de Navacerrada. La existencia de material de obra en los alrededores de la casa y en el redil nos indica que, al menos hasta el verano del 36, esta casa fuera usada para el mantenimiento de la vía y de las líneas de comunicación.


Camión con soldados republicanos. Puerto de Navacerrada, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Durante los días previos a la ofensiva sobre Segovia las tropas fueron movilizadas de forma apresurada, lo que conllevó un importante desgaste físico que supuso una disminución en su capacidad de combate. Además, el traslado de los soldados se realizó en camiones como los de la imagen, tanto por el día como por la noche (con las más que visibles luces de los faros), lo que supuso que el ejército golpista conociese el importante movimiento de tropas que realizaba el ejército republicano. Existen otras dos fotografías idénticas, realizadas desde el mismo lugar, en el archivo de Walter, las otras dos han sido ubicadas en el frente de Aragón. Personalmente creo que son las tres de Navacerrada, realizadas en el inicio de la bajada hacia Madrid.

Brigadistas en Cuatro Caminos. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Durante los días que duró la ofensiva republicana sobre Segovia los soldados se movieron por un terreno que desconocían por completo, más aún las tropas de la XIV Brigada Internacional, que nunca había pisado suelo segoviano. Entre los soldados que lucharon durante aquellas jornadas se encontraba el hermano de Bertold Brecht, dramaturgo alemán, que murió durante los combates.


Alojamiento del Estado Mayor. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El Estado Mayor se ubicó durante la ofensiva sobre Segovia en una de las numerosas viviendas que existían a lo largo del pinar, principalmente junto a las vías de comunicación, probablemente junto a la que pasa por el puerto de Navacerrada.


General Walter y Estado Mayor. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El general Walter en una de las numerosas reuniones que se desarrollaron durante los días previos a la ofensiva.


Grupo de militares y civiles con el General Walter. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Las visitas al frente fueron abundantes, tanto de militares como de civiles. En muchos casos los civiles que visitaron a las tropas eran miembros destacados de la cultura o de la política que tenían como misión recabar información sobre lo que sucedía en el frente o que trataban de dar mayor notoriedad nacional e internacional a lo que estaba sucediendo en España. También hubo civiles que visitaban el frente con otros objetivos, algunos pertenecían a organismos internacionales como la Cruz Roja que buscan información para conocer la situación real sobre el terreno, aunque en estos casos no solían visitar el frente. Lo que realmente buscaban era conocer la retaguardia. También se sucedieron las visitas de periodistas o reporteros gráficos; en este caso tanto Ernest Hemingway como Robert Capa visitaron el frente segoviano.


General Walter y dos Oficiales. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.


El General Walter y Oficiales observando el frente. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.


El General Walter y un Oficial de su Estado Mayor. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Durante la ofensiva el contacto de Walter con los oficiales fue constante. Para ello se montó improvisadamente una red de telégrafo y una red de mensajeros. Ambas redes tuvieron graves problemas de funcionamiento, el telégrafo debido a lo improvisado de su montaje y la segunda por el desconocimiento del terreno por parte de los mensajeros. Estos fallos ralentizaron gravemente la fluidez de información durante la ofensiva.


El General Walter y su ayudante. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El general Walter durante los días de la ofensiva.


El General Walter y parlamentarios extranjeros en Cuatro Caminos. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Otro de los colectivos que visitó el frente republicano, en este caso el ubicado en Segovia, fue el de los representantes extranjeros. En este caso buscaba, como los demás, información sobre lo que sucedía en España. Esta información solía ser requerida por algún partido afín a la república que buscaba presionar para lograr apoyos para el gobierno democrático español del gobierno de su país. Esta información no fue útil, aunque existieron honorables excepciones.


Un oficial habla a los soldados en presencia del General Walter. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Vemos a Walter, de espaldas a la cámara y con lo que parece un parte en la mano, junto con un grupo de soldados. Uno de ellos, seguramente un oficial de menor rango, está dando un mitin. Es difícil saber qué es lo que trata de transmitir ya que vemos a soldados con cara de preocupación y a otros sonriendo.

Campamento. Ofensiva de La Granja.¿? Mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

DUDO QUE SEA DE SEGOVIA. La línea republicana no se encuentra en el caso de La Granja en ninguna zona de robledal con una explanada tan extensa y despejada. Sólo podría ser la zona baja que se encontraba controlada por el ejército rebelde. Comparándola con otras del archivo Walter correspondería a las celebraciones del 1º de mayo de 1938 en el frente de Aragón.

Disparando una ametralladora Colt modelo 1895. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El uso de la Colt 1895 demuestra que el armamento que poseía, o abastecía, el ejército republicano era obsoleto. Este modelo de ametralladora se había dejado de producir en 1917; su momento de auge se encuentra entre la guerra hispano-americana de 1898 y la revolución mejicana. El ejército estadounidense, cuando se desencadenó la I Guerra Mundial ya consideraba anticuado este modelo por lo que lo usaba para entrenamiento. El hecho de que veamos un arma como esta en el frente sustenta el hecho ya conocido de la falta de material bélico.

Brigadistas comiendo el rancho. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Sabemos que los brigadistas, sobre todo los que no procedían de la zona mediterránea, descubrieron una nueva gastronomía distinta a los de sus países de procedencia. Los testimonios recogidos con posterioridad indicaban que la alimentación en las brigadas no era demasiado mala, aunque esta no era la situación general. Dependiendo de los frentes, los ejércitos republicanos y rebeldes, se encontraron ante diferentes situaciones; en algunas zonas los abastecimientos de vituallas eran continuadas, evitando la escasez, mientras que en otras zonas el alimento escaseaba. En la imagen vemos a los brigadistas alimentándose de pan y una especie de guiso. Un menú muy habitual en la Brigadas Internacionales era el bacalao y las sardinas, por su facilidad de conservación.


El General Walter, Maria Teresa León y Rafael Alberti visitan el frente. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Las visitas eran una tónica habitual. En la imagen podemos ver a dos destacadas figuras de la cultura española, María Teresa León y Rafael Alberti. Ambos fueros defensores de la República y miembros de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Participaron activamente en la protección y salvamento de las obras alojadas en el Museo del Prado. Ambos se exiliaron en 1939 y no regresaron hasta 1977. Alberti le dedicó uno de sus poemas al general Walter en 1950.


Brigadistas apostados en el camino a La Granja. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Los soldados se resguardan en la cuneta de una carretera, seguramente la de Navacerrada. Probablemente se resguardan de los aviones enemigos. El uso de la aviación se generalizó en la Guerra Civil Española. Durante este conflicto se empezó a usar la aviación contra objetivos civiles, como el caso de Guernica. Durante la ofensiva de Segovia la aviación de ambos bandos estuvo muy activa. Podemos ver los medios de transporte de la época: bicicletas, coches y motos.


El General Walter observa el desarrollo de la ofensiva. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El general Walter junto a Mieczyslaw Domanski, conocido como doctor Dubois. Domanski era en ese momento el jefe sanitario de la XIV Brigada Internacional, en la que continuó hasta su fallecimiento el 25 de agosto de 1937 en el frente de Aragón. Fue enterrado en París bajo banderas republicanas españolas y del Comité Internacional en Defensa del Pueblo Español. Domanski fue el encargado de organizar la atención sanitaria de la brigada durante la ofensiva sobre Segovia.


El General Walter dando instrucciones a un Capitán de Carros. Cuatro Caminos, 1 de junio, 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

Los carros de combate desarrollaron una destacada labor durante la guerra civil española. La República contaba con algunos de los modelos más avanzados del momento gracias a que la URSS les abastecía. Durante la ofensiva sobre Segovia los carros tuvieron dificultades por lo accidentado del terreno. Aún así, al menos un tanque republicano consiguió entrar en el municipio de Valsaín, donde tuvo que ser abandonado. Al mismo tiempo otra compañía de blindados combatía en la zona de Cabeza Grande.


El General Walter con la  2ª Compañía, 14 Batallón. Pinares de Valsaín, mayo-junio 1937. Antonio Passaporte. Archivo Amigos de las Brigadas Internacionales. Archivo Histórico Provincial de Albacete.

El General Walter mantiene contacto constante con la oficialidad de la XIV Brigada y con las compañías que conformaban los batallones.